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lunes, 24 de octubre de 2016

¡Entre el Cielo y el Infierno!

Aunque mi intención no es hacer leña sobre el árbol caído, con los acontecimientos en la ciudad de San Juan de los Morros, recuerdo mucho la frase de un amigo que, al mudarse para San Juan, y yo preguntarle sus razones, me dijo en tono irónico, que lo hacía porque San Juan era una localidad muy segura, tranquila, sin tantos actos delictivos, etc, etc, etc (aunque la Real Academia de la Lengua, haya eliminado el etc = etcetera).

La verdad sea dicha. Comparado con Villa de Cura, San Juan de los Morros, es en vez de "La Puerta del Llano", pues es algo así como "La Puerta del Cielo"; pero resulta, que nada en esta vida, es como parece ser. Aparte que, cada quien ve lo que ve, y lo mide con el cristal de su preferencia, dicho así por el proverbio aquel que dice: "Depende, del cristal con que lo midas"...que por cierto no entiendo en su composición gramática y contextual, porque no sé como medir con un cristal.


Hoy, mi amigo, el que me respondió con tanta ironía en aquella oportunidad, y que ahora refiero, tuvo que abandonar su casa, sus cosas, porque dentro de ella no puede permanecer para disfrutar de todo lo que ha labrado con su trabajo diario y honesto...y se encuentra pernoctando en su casa materna aquí en su pueblo, mi pueblo, que según él mismo es "La Puerta del Infierno". Pero entiendo que más que un problema entre ciudadanos comunes, es una problemática generada por sujetos privados de libertad depositados en la Penitenciaría General de Venezuela (PGV)...pero no deja de ser un asunto social.

Veré si la vida me da la oportunidad de verlo con sus cachitos, su rabito y su tridente de diablito, en su estadía en el pueblo que lo vio nacer, que le dio mucho por tanto tiempo, y del cual, ni él ni nadie puede renegar, por más crítica que sea el contexto social que por causa de la delincuencia y la inseguridad, nos corresponde vivir, pero no por derecho de conciencia.

Que él, mi amigo me perdone, si le resulto irónico..! Y que conste, que no me alegro del mal ajeno..!

He dicho.

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